10 luchas diarias de alguien que es fuerte y sensible a la vez

Si eres una persona fuerte y sensible, entonces estás viviendo con una compleja combinación de emociones que la mayoría de la gente no entiende.

¿Y quién puede culparlos? No han vivido la vida que tú tienes. No se dan cuenta de que ser fuerte viene de todas las dificultades que has tenido que soportar, y que ser sensible proviene de negarse a construir muros como muchos otros. Seguro que has establecido algunos límites, pero no en la medida en que otros lo han hecho. Permaneces emocionalmente consciente de los que te rodean. Es esta combinación la que desconcierta a los demás.




Aquí hay 10 luchas diarias de alguien que es fuerte y sensible:

1. Esto es algo con lo que luchamos todos los días.

Algunas personas realmente no saben cómo conectar contigo. ¿Cómo es posible que la misma persona que parece ser dura como un clavo durante una reunión complicada, esté despierta por la noche preguntándose sobre las cosas que le dijeron durante el día?

2. Rumiamos sobre las cosas que nos molestan.

Continuamente nos preocupamos por la posibilidad de que alguien se moleste con nosotros. Ya sea sobre una decisión que planeamos tomar, o sobre una que ya se ha tomado, sabemos que nuestras decisiones afectan a otros… y constantemente pensamos en eso.

3. Defendemos a nuestros amigos y familia.

Sin embargo, no nos tratamos a nosotros mismos con el mismo respeto. Cuando se trata de nuestros seres queridos, no toleramos que otras personas les hagan daño. Desafortunadamente, tendemos a dejar que la gente use, abuse y camine sobre nosotros.

4. Otros raramente notan cuando estamos molestos.

No es que intentemos proyectar un exterior duro, o una fuerte disposición, es sólo como nos ven los demás. Por eso, nunca saben cuando estamos molestos. Claro que el coche no arranca, los niños están enfermos, el pago de la hipoteca está atrasado 3 meses y los suegros vienen de visita, pero seguimos adelante como si todo estuviera perfectamente bien.

5. Nos reímos y evitamos confrontaciones emocionales con otros.

Las personas fuertes y sensibles muestran exteriormente mucha confianza durante los momentos emocionalmente difíciles, que nadie, por un momento, pensaría lo contrario. Lo que no saben es que sólo nos estamos riendo en la superficie.




6. Imaginamos grandes réplicas para decir a otros.

Pero ten la seguridad de que casi el 95% de las veces preferimos evitar una confrontación dramática. Las personas fuertes y sensibles evitan el drama a toda costa, incluso si lo imaginamos en nuestra cabeza.

7. Nuestra apariencia es peor que nuestro fondo.

Podemos decir que vamos a hacer esto o aquello, pero en realidad, sólo queremos que sepan cómo nos sentimos. Sí, a veces podemos dejarnos llevar por nuestras emociones, pero sólo frente a aquellos en los que realmente confiamos.

8. La mayoría de la gente nos molesta.

Pero si a alguien no le caemos bien, nuestro mundo se vuelve un poco inestable. Las personas fuertes y sensibles saben que a veces pueden ser un poco duras, pero en el fondo, son realmente buenas personas.

9. Complicado en apariencia.

Como la mayoría de las personas, no somos fáciles de entender. Incluso tener una amistad o relación con nosotros puede ser agotador. Sin embargo, aparte de todo eso, tenemos mucho amor que dar, y siempre estamos ahí para apoyarte cuando más lo necesitas.

10. Sólo dejamos que unas cuantas personas se acerquen lo suficiente para que nos conozcan.

No es que usemos máscaras o intentemos ocultarnos. Más bien, hemos aprendido a través de algunas lecciones duras de la vida que no todos merecen nuestro tiempo y energía. Si confiamos en ti lo suficiente como para dejarte entrar, y conocer el alma sensible que yace debajo de este duro exterior, entonces eres una persona afortunada.





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