Acepta tu tristeza y dale espacio para superar tu pérdida y dolor

Acepta tu tristeza y dale espacio para superar tu pérdida y dolor

Hay infinitas maneras de perder a alguien que amas. Puede ser por deslealtad, un comportamiento abusivo, una tragedia, o incluso por la fría y cruel marcha del tiempo. Pero no importa la causa, el efecto secundario es siempre el mismo, sientes que estás a punto de romperte y que el único que puede mantenerte unida se ha ido.




Encontrar la voluntad de levantarse de la cama cada mañana comienza a sentirse como una tarea imposible y cuando acudes a tus amigos o familiares en busca de apoyo, te encuentras con que sus cálidos esfuerzos son ensordecedores por la voz de quien has perdido, poseyendo cada uno de tus pensamientos y exigiendo tu completa atención. Crees que pensar en otra cosa sería perder lo poco de él que todavía tienes, y por eso te aferras a la tristeza, creas el hogar para su fantasma, y esperas ociosamente sin alegría, esperanza o propósito mientras los días se convierten en semanas y las semanas en meses.

Bienvenida, esto es el fondo, pero lo que quizás hayas olvidado es que el fondo es la base sobre la que puedes ser reconstruida. La verdad es que todo el dolor puede ser reutilizado y reorientado. Con el cuidado adecuado, todas las heridas se curarán de nuevo con mayor capacidad de recuperación que antes. Cuando el corazón se rompe, se puede crear algo hermoso a partir de los fragmentos. Donde hay alguna lección, nunca hay una pérdida.

Escucha atentamente tu curación, dale espacio para hacer su trabajo. Permítete el espacio para sentir el dolor cuando lo requiera, pero también el permiso para sentir alegría en esos raros momentos en que el calor regresa a tu corazón. Cuando tomas la decisión de no luchar contra las corrientes de tus sentimientos, les permites que te lleven a donde sea necesario y avanzar se convierte en un proceso más suave. Acepta tu tristeza. Encuéntrala de frente. Es una fuente de fuerza que puede ser tomada y dirigida desde donde tú elijas. Úsala para crear arte, perseguir tus sueños, o hacer un cambio en tu vida que has estado descuidando. La pérdida te remodelará de cualquier manera, pero tú decides de qué forma te dejará.

Recuerda siempre moverte a tu propio ritmo. Cuando intentas apresurarte en una pérdida, no te escaparás de la pena o el dolor, lo entierras, y un día volverá a la superficie. Sólo tú puedes saber la distancia que hay hasta tu curación y sólo tú puedes saber cuándo has llegado.

Así que ten paciencia, sé tierna y saca tu fuerza de donde puedas. Escucha tus canciones tristes cuando las necesites y enfréntate al mundo cuando te sientas valiente. Tu dolor no tiene que ser tu prisión, recuérdalo. Puede ser la llave de una puerta y tú decides a dónde te llevará.




Fotografía: Maxime Caron

¿Te ha gustado?




Comparte en Whatsapp

Comparte en Pinterest

Comparte en Facebook

¿Tienes Telegram instalado? Recibe el mejor artículo de cada día en nuestro canal. Pulsa AQUÍ.



¿Qué piensas? ¡Déjanos un comentario!