Qué es y cómo funciona la técnica Pomodoro

Qué es y cómo funciona la técnica Pomodoro

La Técnica Pomodoro divide tus tareas en sesiones más cortas y enfocadas con descansos regulares. Es una de las ténicas de productividad más simples y fáciles de implementar que existen.

La lucha por seguir siendo productivo como trabajador autónomo, nómada digital o empleado es una batalla interminable para todos nosotros. Hay veces que es muy difícil hacer las cosas. Incluso hay veces que sentimos que nuestro cerebro ya no funciona.




Según la Dra. Gabija Toleikyte, neurocientífica, esta sensación es normal. El cambio constante de una actividad a otra afecta la capacidad de concentración del cerebro. Y esto tiene un efecto adverso en nuestra productividad.

Se han desarrollado varias técnicas para ayudarnos a mantenernos productivos en el trabajo. Una de las más populares es la Técnica Pomodoro.

Qué es la Técnica Pomodoro

La Técnica Pomodoro fue desarrollada por el italiano Francesco Cirillo a finales de los años 80. «Pomodoro» en italiana significa tomate. ¿Por qué ese nombre tan extraño? Francesco le puso el nombre a la técnica por el temporizador de cocina en forma de tomate que usó como su temporizador personal. Genial, ¿eh?

Esta práctica de gestión del tiempo ayuda a los usuarios a lograr la máxima concentración, permitiéndoles terminar una tarea o completar un proyecto con menos fatiga mental en comparación con trabajar durante horas seguidas. La Técnica Pomodoro divide una tarea en incrementos cortos de 25 minutos. Después de cada incremento, tomas un descanso de 5 minutos. Luego, después de cuatro incrementos o Pomodoros, tomas un descanso más largo – generalmente de 20 a 30 minutos.

Como ya habrás notado, esta técnica se basa en breves períodos de trabajo y descansos regulares para mantener tu mente concentrada y fresca.




Cómo funciona la Técnica Pomodoro

La Técnica Pomodoro es uno de los métodos más sencillos de gestión del tiempo y de productividad disponibles. ¡Todo lo que necesitas es un temporizador! Y gracias a la tecnología, ahora hay aplicaciones de Pomodoro que puedes usar en tu teléfono móvil u ordenador. El núcleo de esta técnica consta de sólo 5 pasos sencillos:

Paso 1. Revisa tu horario para el día

El primer paso es saber cuáles son tus tareas para el día. En términos de Pomodoros (sesiones de 25 minutos), estima cuánto tiempo necesitas para completar una tarea determinada. Haz una lista de tus tareas y asegúrate de que encajen cómodamente con tu día de trabajo.

No olvides tener en cuenta el descanso de 5 minutos después de cada Pomodoro y los descansos más largos de 20 a 30 minutos después de 4 sesiones.

Paso 2. Ajusta el temporizador

Antes de iniciar el temporizador, asegúrate de que tienes todo lo que necesitas para completar tu tarea. Siéntete libre de usar un temporizador tradicional o una de las aplicaciones disponibles. Asegúrate de que estás comprometido con la tarea que tienes por delante. Recuerda, ¡sólo tienes 25 minutos para concentrarte en ello!

Es mejor apagar el teléfono, el correo electrónico, las Redes Sociales e incluso cerrar la puerta de la oficina u habitación para minimizar las distracciones. Si estás trabajando con compañeros, diles que no quieres que te molesten.




Paso 3. Trabajar en la tarea en cuestión

Nunca hagas varias tareas a la vez. Concentra toda tu atención en la tarea en cuestión durante los 25 minutos completos. No te dejes distraer por nada. POR NADA. Si aparece distracciones en tu cabeza, anota estos pensamientos y déjalos a un lado para más tarde.

Terminé mi trabajo antes de que se acabe el tiempo. ¿Qué debo hacer?

Si este es el caso, utiliza el tiempo restante para tareas cortas o actividades de rutina. Es una buena idea controlar cuántas sesiones de 25 minutos te toma completar una tarea. Puedes utilizar esta información para la planificación futura o para comparar tus niveles de productividad.

Paso 4. Toma siempre un pequeño descanso

Incluso si estás trabajando, toma un descanso de 5 minutos tan pronto como tu temporizador se apague. ¡Los descansos son el momento perfecto para descansar y recargar las pilas!

Podrías pensar que tomar un descanso mientras estás en pleno flujo de trabajo es contraproducente. No lo es. Los descansos regulares restauran tu energía y mejoran enormemente tu productividad. La energía es más importante que el tiempo.

Cuando tomes un descanso, aléjate de tu escritorio, de donde estés trabajando. Busca un vaso de agua, camina un poco o haz ejercicio. Además, ¡dale un respiro a tu cerebro también! Evita cualquier cosa que requiera demasiada reflexión, como tu proyecto actual o los plazos que necesitas cumplir.

También es útil mantenerse alejado de las pantallas electrónicas durante el descanso. Resiste la tentación de revisar tus correos electrónicos, tu WhatsApp o las Redes sociales. Esto evitará que te esfuerces los ojos.

Paso 5. Continúa tu trabajo y toma un descanso más largo después de 4 Pomodoros

Cuando hayas terminado tu descanso, vuelve a tu escritorio, reinicia el temporizador y continúa trabajando en la tarea que tienes entre manos. Después de completar 4 sesiones, toma un descanso más largo. Siéntate libre de hacer cualquier cosa mientras te alejas de tu escritorio. Ve a almorzar, come un bocadillo, lee un libro… ¡lo que sea! Una vez más, evita pensar en lo que estabas haciendo antes y mantente alejado de tu teléfono.

Fotografía: David

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