7 Respuestas para lidiar con personas quejicas

7 Respuestas para lidiar con personas quejicas

Si alguna vez has estado cerca de alguien que se queja constantemente, sabrás que puede ser muy molesto. Desafortunadamente, estos quejicas crónicos podrían estar cerca de ti. Podrías estar compartiendo la oficina con ellos, tener algunos en tu familia, o incluso tener un amigo muy querido que no puede evitar murmurar a regañadientes de vez en cuando. Puede ser difícil mantener tu propio pensamiento positivo cuando estás rodeado de tal pesimismo, así que aquí hay algunas respuestas y consejos para tratar con un quejica.




Quejarse es agotador. Quejarse sólo quita energía de hoy y nunca resuelve los problemas de mañana.

James Altucher

AQUÍ TIENES 7 RESPUESTAS PARA TRATAR CON UN QUEJICA

1. UN MOVIMIENTO EN LAS CEJAS

El mayor peligro cuando escuchas a alguien quejarse -especialmente a alguien que ha estado hablando negativamente durante un tiempo- es que mostrarás claramente signos de molestia o incluso de desprecio en tu lenguaje corporal y expresiones faciales. De acuerdo con la investigación, dejar que una mueca de desprecio se deslice, aunque sea por un momento, puede hacer descarrilar completamente cualquier interacción positiva que puedas tener con esta persona.

El hecho es que una mueca así, desencadenará inmediatamente la tensión de la persona que está en el extremo receptor. ¡Es una expresión tan poderosa que este tipo de reacción puede predecir los divorcios en las parejas! Por lo tanto, si cometes el error de ponerle una mueca de desprecio a un quejica, sus acciones de juicio pueden resultar en algunas reacciones desagradables por parte del quejica.

Así que en vez de hacer eso, haz un rápido movimiento en las cejas: levantar y bajar las cejas. Esta señal social es una forma de saludo comúnmente bien recibida que indica que estás abierto a la interacción social. No sólo serás mejor recibido, sino que también te mantendrá más calmado.

2. “¿QUÉ MÁS?”

Sí, sabemos que nadie quiere escuchar más quejas. Pero al pedir más, estás forzando al quejica a seguir adelante. Así que en lugar de quedarte atrapado en esa situación asintiendo con la cabeza, toma el control de la situación. Cuando haya llegado a un punto final en su primera queja, pregúntale al reclamante: “¿Qué más?”. Esto probablemente lo sorprenderá y lo obligará a pasar al siguiente asunto.




Si esto es en una oficina, puedes hacerlo más fácilmente tomando nota de las quejas relacionadas con el trabajo. Preguntar “qué más está mal” puede ser una buena manera de cambiar la conversación y centrar la discusión en la búsqueda de soluciones.

3. ACEPTACIÓN

¿Sabes por qué los que se quejan… bueno, se quejan? Es porque tienen muchas cosas de las que quieren desahogarse, pero no se sienten aceptados. Existe la posibilidad de que se hayan quejado regularmente antes, ya sea a ti o a otros, sólo para ser recibidos con molestias o rechazados. Si has estado rechazando a su quejica crónico residente, es posible que siga regresando porque nunca encuentran la aceptación que buscan.

Al proporcionar una aceptación a un quejica, te permite sentir empatía con él. Esto también te da la capacidad de controlar parte de la conversación. Se amable, pero breve: “¿Has estado sobrecargado de trabajo? ¡Vaya, debes estar exhausta! Lo curioso del trabajo es que…” ¡Y tú tienes la pelota en ese momento!

4. CUMPLIDOS

Una manera muy fácil de alejar la conversación de las quejas constantes es ofrecer un cumplido a la persona que es negativa. Cuando se quejen de que sus vecinos son demasiado ruidosos, diles que está impresionado de que son capaces de aguantar mucho. Si se quejan de quedarse despiertos hasta tarde para terminar el trabajo, diles que son muy trabajadores.

Una vez que hayas dicho esto, agrega un mensaje adicional al final: “Ya que tienes una gran ética de trabajo, estoy seguro de que no tendrás problemas para que podamos terminar nuestro trabajo.” O, “¡Eres muy bueno para venir aquí con todos estos problemas y tratar de pasar un buen rato!” Es un poco de psicología inversa, ¡y funciona bastante bien!




5. LLÁMALO DIRECTAMENTE

Si has hecho todo lo que has podido y el quejica no deja de quejarse, es hora de enfrentarlos directamente. Llama a sus acciones. Sólo asegúrate de hacer esto de una manera efectiva y productiva. No juegues a culpar diciendo: “¡Eres tan horriblemente negativo todo el tiempo!” En vez de eso, diles: “Me haces sentir muy incómodo cuando estás criticando cosas (o personas) de esa manera“. Lo más probable es que la persona se mude a su próxima víctima para despotricar y dejarte en paz.

6. REPLANTEAR LA CUESTIÓN

Ofrecer una perspectiva diferente a los que se quejan no siempre va bien, pero a veces reformular el problema puede tener algunos beneficios. Si alguien se queja de que hay demasiada gente en el tren, di algo como: “Tal vez no tienen acceso a su propio transporte“. Si alguien se queja del trabajo, di: “¡Es una lástima, pero la vida es así para la mayoría de la gente!“. A veces el cambio de perspectiva puede sacar a una persona de su queja, aunque sólo sea por un momento.

7. EVITA DAR CONSEJOS

He aquí la verdad acerca de los quejicas crónicos: el acto de quejarse es una parte profundamente arraigada de su propia personalidad. En resumen, quejarse es sólo lo que son y lo que harán, no importa de qué se quejen. Consideran que sus vidas están llenas de toda la tragedia que perciben que enfrentan, y eso es sólo una parte de sus identidades.

Esto significa que estas personas típicamente no están buscando que les proporciones soluciones o cualquier consejo. Por mucho que quieras arreglar el problema y pienses que hacerlo detendrá el interminable aluvión de negatividad, no lo hará. En todo caso, aumentarán la apuesta de su negatividad diciéndote por qué sus soluciones no van a funcionar, o incluso se enfadarán contigo. Al evitar el error de dar consejos, no estará atrapado en esa situación por mucho tiempo.

PENSAMIENTOS FINALES

Nadie tiene que ser constantemente optimista, pero mantener una visión del mundo principalmente pesimista puede afectar negativamente a toda la vida. Si estás compartiendo el espacio a menudo con un quejica crónico, entonces puede ser que encuentre que te deprimen. Al saber cómo manejarlos con estas 7 respuestas para tratar con un quejica, podrás mantenerte pensando positivamente, y tal vez incluso cambiarás la mente de ese quejica.

Fotografía: Ashkan Forouzani

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