Conocerme Más

6 recordatorios rápidos para cambiar la perspectiva sobre tu vida ahora mismo

6 recordatorios rápidos para cambiar la perspectiva sobre tu vida ahora mismo
  1. La manera en que ves tu vida es normalmente la manera en que tu vida resulta ser. Con esto quiero decir que si ves que tu mundo es un lugar oscuro y sombrío y usas connotaciones negativas para describirlo, lo más probable es que todo lo que encuentres en tu vida sean problemas y tragedias. Si ves tu vida y tu mundo de una manera positiva, incluso tus problemas, te darás cuenta de que las cosas tienden a resolverse por sí mismas mucho más fácilmente.
  2. Tu sensibilidad, tu bondad, todas esas cosas que te hacen creer que es fácil que te pasen por encima y que se aprovechen de ti, son en realidad las mismas cosas que hacen de este mundo un lugar mejor no sólo para ti, sino para todos. Así que no te endurezcas. Mantente sensible. Mantente bondadoso. No dejes que la oscuridad que compone este mundo te haga insensible, frío y brutal.
  3. No importa el camino que elijas, te enfrentarás a obstáculos. El truco es ver los obstáculos como lecciones en lugar de tragedias.
  4. Hay más calidez y maravilla en tener esperanza contra todo pronóstico de lo que jamás habrá en ser negativo y pesimista, no importa cuán horribles se pongan las cosas. Una visión sombría de la vida nunca soluciona ningún problema, sólo los crea.
  5. Piensa en todas las heridas secretas que llevas dentro de ti. Ahora piensa en la persona que más le desagrada por pequeñas cosas que hace e imagínate si estuviera llevando las mismas heridas secretas dentro de sí misma. ¿Todavía te disgustarían las cosas que hace? ¿Puedes perdonarle mejor su comportamiento ahora que piensas en ella de esa manera?
  6. Hay más poder, en este momento, en aceptar que las cosas nunca van a volver a ser como eran en el pasado y, en su lugar, centrarte en mejorar el futuro. El futuro todavía es moldeable por tus dedos y por tus ideas del destino. El pasado se quedo quieto hace mucho tiempo como arcilla cocida.

Artículo original de Nikita Gill.

PUBLICIDAD







Salir de la versión móvil